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Lorena S. Gimeno

Víbria o vibra (mitología catalana-valenciana)

Al escribir sobre mitología nos encontramos frecuentemente con bestias y criaturas de tierras del norte o del este. Es decir, mitología nórdica y de Europa del Este, así como algunos mitos dispersos que se han hechos famosos a través de la literatura.

Por eso, me he decidido a hablar de mitología de la Península Ibérica, casi toda de la edad media o anterior. Aunque sin ninguna duda encontraréis bestias similares a las ya conocidas mundialmente. Cosas de que los mitos cambien con las regiones, pero casi todos sean los mismos miedos.

Así pues, abro esta nueva sección de mi web con una bestia de lo más singular y que me ha llamado mucho la atención: la víbria, o vibra. También llamada la hembra del dragón o Brivia.De la víbria he encontrado tres versiones marcadas y que voy a explicar. Sin embargo, no voy a indagar demasiado en los hechos históricos o las fechas y lugares concretos de donde se han sacado los mitos porque nunca son exactos.

La hembra del dragón

La víbria más representada es la conocida como hembra del dragón. Es decir, un dragón pero con características femeninas (un par de pechos prominentes), apéndices propios de las aves (pico de águila, patas de pájaro) e incluso algunas características propias de los murciélagos (las alas, por ejemplo).

Por supuesto, dentro de ese tipo de víbria las hay con algunas diferencias. Algunas tienen seis pechos; otras no tienen patas traseras y sí una cola. De la misma forma, algunas son más como serpientes quiméricas y otras más como dragones femeninos.

Víbria en pareja

Esta versión es más propia de la arquitectura románica, donde se representan dos víbrias, una masculina y otra femenina.

La víbria macho está representada como una serpiente o víbora con cara de hombre barbudo. Es una de las muchas quimeras propias de la mitología medieval, donde mezclar hombre y bestias era habitual cuando se quería representar a pecadores y paganos de la iglesia.

La hembra de la víbria es bastante similar. Una víbora con cabeza de mujer que está pariendo, con el vientre abierto, dos pequeñas víboras. La simbología de esta bestia es cautivadora y, aunque no sabría decir el significado que se les quiso dar en su momento, me atrevería a decir “de tal palo, tal astilla”.

La víbria y Sant Jordi

Esta última versión es una que no conocía en absoluto, fruto de mezclar el mito de Sant Jordi con la historia de 1399. En esta ocasión, la víbria representa la infidelidad y es algo que los moros dejaron atrás cuando se les echó de Barcelona. Una fiera que secuestró a una princesa y contra la que tubo que luchar el ya mencionado caballero.

De esta leyenda, se supone, que viene la costumbre de usar en algunas procesiones y festividades de los pueblos de Cataluña y Valencia el tener esta figura presente, junto o sustituyendo al dragón.

 

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