Epístolas del recluso y la herida

Un romance entre la hija de un dictador y uno de los salvadores de la nación. Clic para tuitear

Género: Romance, distopía, epistolar
Nº de capítulos: 17/17

Sinopsis:

Calista de Mines está en ingresada en el hospital Marina. Hace tres meses unos asaltantes entraron en su casa y mataron a sus padres. Incluso uno de ellos la violó.

Sin embargo, ese día no fue tan fatídico para todo el mundo. Es más, fue el mejor día en años para su país. Pues su padre era un dictador y los asaltantes libertadores. Y esto Calista lo comprende, pero ni ella ni su madre fueron nunca culpables de los crímenes de su padre.

Aun así, esa noche ha dejado secuelas en ella, y la única forma que tiene de olvidar sus problemas es escribir cartas; aunque tenga que ser a uno de los asaltantes.

Índice:

Capítulo 1

Estimado señor 637:
Mi nombre es Calista de Mines y creo que no necesito más presentación que esta. Hace casi tres meses, usted y otros “salvadores” entraron en mi casa y asesinaron a mi padre, más conocido como enemigo de la nación y sanguinario dictador, y a mi madre…


Capítulo 2

Para Calista:
Mi nombre es Jean y preferiría que me tutearas ya que no tengo ni diecinueve años. Si no recuerdo mal, tú tienes quince. No sé si voy a poder decirte exactamente lo que pienso de una forma que me comprendas. No se me da bien expresarme.
Nada más leer tu carta me quedé sin palabras.


Capítulo 3

Hola, Jean:
Comprendo cómo te sientes y creo que es normal. Yo me paso la noches pensando en si lo que quiero hacer está bien. Me hacen ir a sesiones de terapia con mujeres que han sido violadas, maltratadas. Cuando estoy allí no me siento parte de ellas. Yo no te veo como un enemigo pues me salvaste la vida.


Capítulo 4

Para Calista:
No entiendo cómo he llegado a conocer a una persona tan buena como tú. Aquella noche sólo pensaba en decirte que no quería hacerte daño, en que lo hacía para que ambos pudiéramos seguir viviendo. Fue egoísta por mi parte pero me alegra que actuaras, que gritaras.


Capítulo 5

Querido Jean:
No te preocupes por mí, estaré bien. He pedido que a partir de ahora nuestras cartas sean urgentes para que nos lleguen muy rápido. Tampoco me importa cómo escribas y no quiero que te sientas mal porque yo escribo así. Lo hago desde pequeña pero creo que puedo escribirte como si te hablara.


Capítulo 6

Me he cansado del saludo pero hola.
Cuando he leído que te gustaba lo primero que he pensado es que si me lo hubieras dicho las cosas podrían haber sido diferentes. Seguramente no te habría dado la respuesta apropiada porque eres menor pero te habría dicho que, cuando te graduaras, podríamos ser algo más que conocidos o amigos.


Capítulo 7

Jean:
Hoy han hablado de ti en la tele. He visto lo que le has hecho a ese hombre y he comprendido que tienes razón. No te conozco en absoluto. Somos dos extraños que siguen a años de distancia.
No sé si quieres saber lo que pienso sobre tus actos porque no quiero juzgarte o premiarte.



Capítulo 8

Querida Calista:
Mi padre era un cazador de renombre y gracias a él nunca nos faltaba comida ni a mi madre ni a ninguno de sus dos hijos. Mi hermano mayor, Paul, que creo que sueles llamar “doctor”, pudo estudiar con los ahorros de la familia mientras yo aprendía el oficio de mi padre. No odio a mi hermano, simplemente a él se le daba bien estudiar mientras que yo siempre he tenido aptitudes para otras cosas.


Capítulo 9

Sigues siendo “querido Jean”, pero me hiciste sentir muy culpable el mes pasado. De todas formas no has contestado al post data que la enfermera tachó de mi última carta, ¿no se veía bien? Supongo que aquí pondré los dos puntos:

Me ha gustado saber un poco más de ti, aunque tengo la sensación de que no puedo contarte nada de mí que no sepas ya.



Capítulo 10

Querida Calista:
¿De verdad es esa tu barriga? La veo enorme desde la última vez y tú… Yo te sigo viendo preciosa.
Si puede ser, prefiero olvidar lo pasado en los últimos días y tranquilizarnos, por tu bien y por el del bebé. Lo mejor que podías hacer era no darme tu opinión, aunque admito que debería haber pensado más en las consecuencias de mis actos.


Capítulo 11

Amado Jean:
Llevo un rato riéndome de tu última carta, casi avergonzada. Creo que mi habitación es mejor que la tuya, aunque igual de aburrida. Últimamente el doctor Paul me lleva a pasear por el ala de maternidad para que haga ejercicio, aunque me veo obligada a ir con un andador porque mis piernas, más huesudas que antes, son incapaces de aguantar el peso de mi barriga.


Capítulo 12

A mi añorada Calista:
Después de tanto esperar por tu última carta, me he dado cuanta de que si no hablo contigo el mundo en general es más gris. Esperemos que los cambios de gobierno no duren mucho y podamos volver a cartearnos como antes pronto.
Aún recuerdo la primera vez que te vi, de pasada, a la hora del almuerzo de tu primer año de instituto, hace ya tres años.



Capítulo 13

Para papá Jean:
He leído tu última carta mojándome los pies en el mar. El agua aún está fría pero sienta muy bien salir al exterior. No hay nadie cerca porque ya es de noche y Lena me protegerá de todo mal,  así que no te preocupes por mí ni por la posibilidad de que sea una espía, que es la futura esposa de tu hermano.


Capítulo 14

A mamá Calista:
Los días se hacen largos y tengo mucho tiempo para pensar. Mis padres se llaman Tom y Susan y mi apellido… creo que no es realmente importante porque tengo planeado cambiármelo cuando nos vayamos a vivir al país de Lena con nuestro bebé.


Capítulo 15

A mi pobre Jean:
Entre una carta y otra ya estoy de siete meses y me preocupo más por ti que por mí. Estoy segura de que nuestro bebé te querrá y adorará. Le hablaré de ti cada día y le contaré que eres un valiente soldado que lucha contra las injusticias del mundo y por eso no puedes estar con él, o con ella…


Capítulo 16

Hola, mamá:
Sé que no suelo escribirte mucho. Creo que nunca te he escrito una carta porque solemos hablar de vez en cuando por teléfono o cuando voy a casa. Sin embargo, creo que necesitaba mucha calma y tiempo suficiente para contarte todo lo sucedido hace unos días, cuando una de mis pacientes rompió aguas.


Capítulo 17

Mi amado Jean:
Hoy sales de prisión y he pedido a Paul que vaya a buscarte y te entregue esta carta. Hoy mismo os venís los dos a casa conmigo, Lena, Lily y Julien. Sé que no nos hemos hablado ni escrito en todos estos años pero no he dejado de pensar en ti ni un solo día.


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